
Desarmé una brújula y comprobé la simpleza de la fabricación y la sencillez del principio que la hace funcionar.
Me dispuse después a probar de que manera y con que objetos podía lograr que la brújula cambiara su rumbo y dejara de apuntar al norte.
Brújula apuntando al norte sin la influencia de ningún objeto.
Brújula bajo el poder de un imán relativamente fuerte.
CONCLUSIÓN: quedó demostrado que es sumamente sencillo hacer que una brújula cambie de dirección
Todos los ensayos anteriores fueron realizados con la brújula en posición horizontal, es decir, como debe colocársela para su correcta utilización. A continuación, muestro los resultados de tratar de hacer que la brújula gire o cambie la dirección hacia donde apunta pero en posición vertical.
CONCLUSIÓN: en posición vertical, solo el potente imán fue capaz de alterar a la brújula.
(este es el video del imán con la brújula en posición horizontal, que no se por qué se cargo acá...)


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